| | Buletina | Adierazpena | Kontaktua

> Dokumentuak

Memorias de un revolucionario

(capítulos 3 y 4)

Mi decisión estaba tomada, no estaría contra los bolcheviques ni sería neutro. Estaría con los bolcheviques porque cumplían tenazmente, sin desaliento, con un ardor magnífico, con una pasión reflexiva, la necesidad misma; porque eran los únicos que la cumplían, echándose encima todas las responsabilidades y todas las iniciativas y dando pruebas de una asombrosa fuerza de espíritu. Se equivocaban sin duda en varios puntos esenciales: en su intolerancia, en su fe en la estatización, en su inclinación hacia la centralización y las medidas administrativas. Pero si había que combatirlos con libertad de espíritu y espíritu de libertad, era con ellos, entre ellos. Por otra parte era posible que esos males fuesen impuestos por la guerra civil, el bloqueo, el hambre y que, si lográbamos sobrevivir, la curación viniese por sí sola.